Imprimir

Los adolescentes españoles son los que más abusan de las redes sociales

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 871

abc

La adicción a internet también existe. Y los chicos españoles de 14 a 17 años son los adolescentes europeos que corren19-01-13mer opt más riesgo de desarrollar conductas adictivas a la Red, lo que sitúa a España a la cabeza entre sus vecinos del Viejo Continente. Además, son los que más utilizan a diario y de forma abusiva las redes sociales. Así lo ha demostrado un informe, presentado ayer por la asociación Protégeles, basado en las encuestas realizadas a 13.300 menores. Esta investigación, financiada por la Comisión Europea y elaborada por diferentes universidades en siete países, revela que más de 350.000 (21,3%) chicos españoles ya presentan señales de alarma por abandonarse al universo online: han dejado de salir con los amigos, no tienen interés por actividades que antes les encantaban, las relaciones con su familia han empeorado, están más irascibles que de costumbre, e incluso muchas noches no cenan, descuidan su higiene y duermen mal...

Hay que prestar atención a estos primeros signos, pues un 27% de chavales reconocen que ya descuidan otras actividades por utilizar internet. «Llegan a manifestar incluso conductas agresivas cuando no pueden estar conectados todo el tiempo que quieren», afirma Guillermo Cánovas, presidente de Protégeles.

Se puede superar

Aunque la cosa sea seria y algunos menores presenten varios de estos síntomas, estos chicos están en proceso de desarrollar la adicción, están en riesgo, pero aún no son adictos como tales. «La mayoría pueden superarlo por sí solos», dice Cánovas.

Convertirse en adicto a la Red no ocurre de la noche a la mañana; por el contrario, es un proceso que se fragua día a día. Si se obsesionan demasiado con internet, como ya sucede al 1,5% de los adolescentes de nuestro país, las consecuencias pueden resultar devastadoras: desde problemas psicológicos, como una depresión o estados de ansiedad, hasta incapacidad para mantener relaciones con sus iguales o problemas de atención, e incluso pueden desarrollar conductas agresivas. Aunque esos mismos desórdenes son muchas veces el origen de que los chicos se cobijen en el mundo online.

Perfil de los que tienen más riesgo

El estudio ha comprobado que existe un perfil de chicos que tiene mayor riesgo de padecer este tipo de adicción: varón, de entre 16 y 17 años, hijo de pareja con bajo o medio nivel educativo. Y tienen sus preferencias en el uso de la Red: los juegos de azar y de apuestas son los más peligrosos para caer en la adicción; después, las redes sociales y los juegos de ordenador.

En el caso español, son las redes sociales la actividad online más solicitada (después los chats). Casi el 40% de los adolescentes se pasan más de dos horas al día conectados a ellas. Son los que más abusan entre sus compañeros europeos. «En realidad llevan la conexión en el bolsillo —asegura Cánovas—. En un día normal, de colegio, están permanentemente conectados y solo desconectan cuando cargan el móvil». Y también en esto tiene sus gustos: prefieren la red social nacional (Tuenti), donde suelen tener unos 300 contactos de media, a Facebook, menos utilizada.
Eso sí, los videojuegos no parecen ser el punto fuerte de los adolescentes españoles, aunque recientemente se haya producido el caso del chico de Alcobendas que desapareció tres días de su casa por estar jugando a videojuegos con un amigo. Los menores de este país dedican menos horas, menos días, y usan menos videojuegos que el resto de los europeos.

Ciberbullying

A pesar de todo, los adolescentes españoles parecen mostrarse mucho más cautos cuando se conectan a internet. En efecto, abusan de horas de uso; sin embargo, mantienen cierta prudencia, pues contactan con menos desconocidos. Además, España es el país donde se dan menos casos de ciberbullying (acoso escolar en la Red). Aun así, es muy preocupante que el 13,3% de los menores confiesen que han sufrido este tipo de acoso. «Es un problema y va en aumento», afirma Cánovas. Se trata de evitar que se llegue a situaciones como en Rumanía, por ejemplo, donde ese porcentaje sube al 37,3%.

Y también los chicos españoles son los que menos acceden a imágenes pornográficas. Un apunte sobre el que Cánovas quiso hacer una reflexión. «Es una laguna que en algún momento hay que afrontar. ¿Quién sufre las consecuencias cuando alguien facilita a un menor el acceso a pornografía en internet? Nadie tiene responsabilidad. Sin embargo, si una persona vende una película o revista porno a un menor sí está tipificado en el Código Penal».

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web